Death From Above 1979
Escrito por Fuste el 14 de Diciembre del 2007Lo bueno, si es breve, dos veces bueno. Ese dicho, del que seguramente muchos de vosotros habréis echado mano alguna vez, parece que viene como anillo al dedo (siguiendo con los juegos de palabras) para un grupo al que pareció no interesarle la fama y el dinero, y eso que talento no les faltaba.
En el año 2002, Jesse F. Keeler y Sebastien Grainger fundaron Death From Above 1979, pero no les hizo faltar reclutar a más gente. El primero cogió los mandos del bajo y sintetizadores y el segundo se ocupó de la batería y ponerle voz a las letras.
Se conocieron en un concierto de Sonic Youth, de los que tengo pendiente hablar un buen día que me levante con ganas. El nombre del grupo proviene del helicóptero que lanzaba napalm en la película “Apocalypse Now”.

El 26 de Octubre del año 2004 sacaron su primer disco con el nombre “Youre A Woman, Im A Machine“. Ahí terminó la historia musical, en cuanto a discos se refiere, de este duo, ya que el 4 de Agosto del 2006 se separaron. Eso sí, antes, entre esas dos fechas, decidieron sacar un album compuesto por remezclas y caras b con el llamado “Romance Bloody Romance“.
La versión oficial cuenta que el grupo ya había cumplido sus expectativas musicales, pero la extraoficial habla de la incorporación de Jesse F. Keeler, el bajista, al grupo Queens Of The Stone Age.
Entrando ya en materia, hay que decir que el disco es una genialidad. Se compone de 11 canciones y no se caracterizan por ser temas de larga duración, al contrario, tienen una media de 3 minutos y medio, es rápido de escuchar. Eso sí, intensidad no le falta. Desde el primer momento y con la canción “Turn it Out”, la cual aparenta en sus primeros segundos ser relajada, los chicos del 1979 meten bastante caña de principio a fin.
El bajo, es espectacular. Nunca he sido de los que se fijan en este instrumento dentro de una banda, mas que nada porque mi oido no está muy afinado y no lo distingo bien. Este disco, sin guitarras de por medio, me ha hecho ver las maravillas que se pueden hacer con este instrumento de 4 cuerdas y el partido que se le puede sacar a su gran mastil.
Resumiendo y para no enrollarme más, es de esos discos que cuanto más escuchas más enganchan, os lo digo yo… que no me agrada el “ruido”.
A continuación os dejo la canción “Romantic Rights” y el disco para descargarlo.