Gracias Ryanair
Escrito por Fuste el 31 de Octubre del 2008
Hace unos años parecía impensable que un joven estudiante pudiera permitirse un viaje, y si lo hacía era bajo unas condiciones bastante pesadas, como ir en autobús o tren, no muy lejos y ahorrar durante un buen tiempo. Por algún motivo, hay empresas y marcas a las que se les tiene “cariño”. Normalmente esto sucede porque son como el David que viene a vencer a Goliath. Así pasó en su día con ONO, Google, ahora está pasando con Apple, Mozilla, etc. Yo quiero introducir en este salón anti-goliath a la compañía de vuelos Ryanair.
Hace unos 2 años tuve que viajar a Bilbao en avión. La fiesta me salió por 135€, ida y vuelta, con Iberia. Este pasado mes de febrero me desplazé desde Madrid a Alicante, con la misma compañía, por un coste de 80€, pues era el único método de llegar a Murcia el día deseado. Sin embargo, el año pasado, por sólo 50€ viajé y volví de Londres gracias a Ryanair. Y es que si hay alguna compañía que permite a los jóvenes conocer el mundo es la que lleva en sus aviones el logotipo del arpa. Ellos me dieron la oportunidad de pasear por Trafalgar Square, Picadilly Circus… oportunidad que con otras no hubiera podido tener.
Ahora encima, va esta gente y se saca de la manga nuevas rutas a nivel nacional, puesto que en lo que es el panorama Europeo está bastante bien cubierto la verdad. Sin ir más lejos, y en el plano que me interesa a mi, abren la nueva ruta Alicante-Madrid, con lo que se me abre un abanico de oportunidades importántisimo. Se abren puertas de acudir a conciertos ahorrándome mucho dinero. Por poner un ejemplo, si quisiera ir a día de hoy al concierto de Oasis del próximo 12 de Febrero en la capital de España, podría viajar comodamente en avión por sólo 23 euros ida y vuelta ¿No es eso una delicia? Por no hablar de la cantidad de puentes aereos que se pueden hacer una vez estés en Barajas. Vamos, que nos han abierto, a los murcianos (supongo que a los alicantinos también) las puertas del cielo, y espero que vaya a más.
Los asientos de sus aviones no serán los más comodos del mundo, no hay mucho espacio para mover las piernas, te cobrarán hasta por un vaso de agua y por pasarte de los 10kg de equipaje, no hay asientos numerados, es imposible contactar con ellos por teléfono, no se puede cancelar un billete una vez comprado…
Gracias Ryanair.


No puedo evitarlo, me encantan las “pijadillas” que hay alrededor de 
Lo reconozco, me gusta
Muchas, mientras sean gratuitas no importa, son las herramientas que se nos presentan en internet para analizar distintos aspectos de nuestro sitio web. ¿Por qué he escogido estas 7? Pues simplemente porque empecé a escribir y a informarme sobre el tema y cuando me cansé, porque veía que ya se repetían bastante, paré. No obstante, creo que son suficientes y podréis sacarle un buen provecho, sobre todos los que seáis más meticulosos.
Dispongo de un pequeño blog en el que escribo cosas personales y está dedicado más bien a comunicarme con mi grupo de amigos. Poco a poco la información que hay en él ha ido creciendo y los buscadores se han hecho eco de ello. Aunque el contenido no creo que interese a nadie, ni entiendan muchas cosas, no me quiero que ninguna persona esté fisgoneando en dicho blog. Una solución es hacer que los distintos buscadores no indexen mi página, pero siempre puede haber fallos o que cualquiera pueda entrar escribiendo la url de la misma.
Y ya que hablamos de aplicaciones relacionadas con Youtube, aprovecho para referirme a TubeChop. Este servicio nos permite cortar un fragmento del vídeo y obtener sólo una parte del mismo. Al finalzar el proceso tendremos dos opciones: utilizar el codigo que se nos dará para embeber en sitios webs o coger directamente la url que se nos brinda.
“Lo esencial es invisible a los ojos“. Si pasas por una librería y ves “El principito” te puede resultar que está escrito especialmente para niños, pero, lejos de eso, no es así. Esta semana he puesto mi casa patas arriba en busca de este libro, que sabía que tenía desde hace muchos años (aun tiene la etiqueta del precio, 300 pesetas), porque tenía especial interés en leerlo debido a que me habían hablado muy bien de él y nunca me había parado a echarle ni un simple vistazo.