Un Franco, 14 Pesetas
Escrito por Fuste el 23 de Noviembre del 2008
Me esperaba otro tipo de película, por suerte no fue así, cuando me disponía a ver este primer trabajo como director de Carlos Iglesias. Y es que con él mismo como protagonista acompañado de Javier Gutierrez me olía a una película dedicada a ver las “golferías” que ambos amigos harían por tierras europeas en tiempos de Franco. Este largometrajo es toda una crítica a estos tiempos actuales que vivimos, donde España se ha convertido en un país en el que muchos vienen buscando dar una vida mejor a su familia. No podemos olvidar que muchos de nosotros tuvimos que salir para poder sobrevivir. Ello es lo que Carlos Iglesias pretende decirnos, alto y claro.
La historia se desarrolla durante el franquismo. Dos amigos, uno con familia y otro apunto de casarse, deciden marcharse a Suiza para conseguir un trabajo que les permita dar una mejor vida a sus seres más cercanos. Allí todo es nuevo para ellos. Descubren que, en comparación con la España de la dictadura, aquello es un paraiso, sin olvidar jamás sus raices. Pasado un tiempo, y ya perfectamente acostumbrados a la vida en el país de los Alpes, ambos protagonistas se reencuentran allí con sus mujeres e hijos. Pasan los años y el pequeño Pablo, hijo de uno de ellos, termina adaptándose. El regreso a España no será facil.
Una película sencilla, bonita, un tanto tópica pero con carisma, nos muestra que por muy bien que se viva en un sitio al final lo que importa no es el lugar sino la gente que hay en él. Más ahora, cuando hay tantos muchachos que sueñan con la idea de vivir en grandes capitales, ciudades cosmopólitas o al revés, esas personas que defienden su ciudad a cualquier precio, sacando cosas buenas de ellas de donde no las hay… y es que, personalmente pienso, que un lugar lo hace grande la gente que nos rodea, ya sea aquí o a mil kilómetros.
Si no tenéis ningún plan para una tarde lluviosa de sábado o domingo, dadle una oportunidad a esta película, la cual combina a la perfección su parte cómica con el drama, que os dejará un sabor un tanto agridulce.