La joven de las naranjas, de Jostein Gaarder
Escrito por Fuste el 18 de Junio del 2009
“¿Estas cómodo, Georg? Es importante que estés bien sentado, porque voy a contarte una inquietante historia. Pero tal vez te hayas acomodado ya en el sofá de piel amarillo. Bueno, si es que no lo habéis cambiado por uno nuevo, qué se yo. O también puedes haberte sentado en la vieja mecedora del jardín de invierno que tanto te gustaba… varias veces he intentado imaginarme cómo será el mundo dentro de unos años, pero nunca he conseguido forjarme una buena imagen de ti y de cómo eres ahora. Sólo se que fuiste. Ni siquiera sé la edad que tienes a leer esto…”. Así comienza la carta que recibe Georg de su padre después de once años muerto. No quiero desvelar mucho más de la trama, pero añadiré algún matiz. Georg, un muchacho de quince años, pierde a su padre con tan sólo cuatro. Un buen día, sus abuelos descubren una carta que su padre había dejado escrita sabiendo que iba a morir y que estaba dirigida especialmente para su hijo. A partir de este momento se inicia una historia cargada de amor, reflexión, recuerdos y, sobre todo, muchas preguntas.
No es “La joven de las naranjas” la historia que podéis estar pensando muchos del padre o madre que mueren cuando su hijo es pequeño y dejan grabadas unas cintas, escritas unas cartas… para que cuando el niño se haga mayor sepa como fue su él o ella. Va mucho más allá, pues el padre no cuenta nada personal sobre él, sino que se centra en algo en concreto, la historia de “la joven de las naranjas” y en torno a ella querrá hacer que su hijo conteste a sus cuestiones.
Jostein Gaarder ha querido con este libro que nos paremos a reflexionar sobre la intensidad de la vida, los momentos que dejamos escapar un amor por miedo y del que tenemos mucho que ganar y casi nada que perder, la muerte y el momento en el que a todos nos llegará, nuestro papel en este universo y por qué estamos aquí, el “carpe diem”, el sentido de vivir y de la vida… Sólo serán recordados los buenos momentos y las hazañas conseguidas, porque quien no arriesga no tiene oportunidad de ganar y “la vida es una gran lotería en la que sólo son visibles los boletos premiados”, por ello Gaarder nos anima a desechar nuestros miedos y a aprovechar el momento. Un libro que no termina con sólo llegar a su fin y cerrar la contracontraportada.
Gallego dijo: 18.Junio.2009 a las 20:27
Sin duda, es un libro muy especial. Me alegro de que lo hayas leído y disfrutado.
Mafalda dijo: 18.Junio.2009 a las 21:27
Imagino que también te gustarían las descripciones sobre claro de Luna. Te leíste también el misterio del solitario? Es que diría que la frase de los boletos…si no lo has leído te lo presto.
Fuste dijo: 19.Junio.2009 a las 01:04
El otro día iba a mandarte un sms Gallego, lo que pasa es que era tarde. Estaba estudiando en la biblioteca, y siempre 15 minutos antes de irnos pues me pongo a leer. Entonces llegué a la parte en la que ya descubrí quien es el famoso “Jan Olav”, que me acuerdo que hace años te pregunté por qué te pones eso en el MSN y me dijiste que era por un libro xD.
Sí que me gustó lo del Claro de Luna, Mafalda, la verdad es que es una descripción genial. No, el misterio del solitario no, aunque la frase de los boletos es del mismo libro este de la joven de las naranjas. Ok, me lo apunto, aunque prefiero comprármelo, me gusta más tener los libros para siempre. ^^ (gracias).
ainat dijo: 19.Junio.2009 a las 12:54
me ekivoco o es el mismo autor q escribió “el mundo de Sofía”, ese libro a los 14, 15 años me encantó, historia de la filosofía en formato novela jeje
Habrá q releer y ahora a buscar este libro parece tener buena pinta y más sabiendo cual es su autor ya me imagino poq derroteros irá.
Fuste dijo: 20.Junio.2009 a las 01:34
Sí, es el mismo autor. ^^.