Dogville

La mejor palabra para definir a esta película es “distinta“. Y así, de distinta forma la vi yo también anoche. Me encontraba de camino a cierto lugar de mi ciudad cuando de repente en una plaza por la que pasábamos vimos que cierto grupo de personas, jóvenes, estaban sentados sobre una especie de bancos blancos sujetos a una plataforma, del mismo color, que se podía poner en posición vertical para proyectar vídeos sobre su superficie. Dicho y hecho, minutos después ocurrió eso, me acerqué a mirar lo que estaban viendo y era el comienzo de la película “Dogville”. Ni cortos ni perezosos mi amigo y yo nos quedamos, sentados en el suelo de la plaza junto al grupo de gente, a ver la película bajo el oscuro cielo de Murcia. Algo distinto.
No quiero desvelar lo más original de la película porque creo que os la echaría a perder. De eso os daréis cuenta en cuanto empiece. A mi ya me habían hablado de ella y ya perdí el factor sorpresa. La historia está basada en los años de la depresión americana, allá por los años 30. Una mujer, Nicole Kidman, llega a un peculiar pueblo, “Dogville”, escapando de unos gansters. Allí pedirá asilo para poder esconderse y estar a salvo. La trama sufre constantes giros, con un final que nadie puede esperar. Sin duda cada personaje de los habitantes del pueblo tiene un papel muy marcado y finalmente ninguno de ellos parecerá lo que al principio creíamos.
Cuando tengáis una noche en la que estéis descansados y se avecine tranquila, no dudéis en echarle un vistazo a esta película. Os gustará o no, pero no os va a dejar con un “ni fu ni fa”, os lo aseguro.Y si os quedáis con ganas de más, os diré que esta “Dogville” forma parte de una trilogía titulada “USA-Land of opportunities” que se completará con “Manderlay” y “Wasington”.