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Archive for Febrero, 2010

Google docs ya permite subir archivos

Escrito por Fuste el 16 de Febrero del 2010

google docsSi algo echaba de menos en Google era algún servicio tipo Dropbox, es decir, simplemente para almacenar archivos y así guardarlos como copia de seguridad o no tener que ir de un lado para otro con el pendrive. No sé el tiempo que llevará activada la opción, pero hoy me he llevado una grata sorpresa cuando me he metido en mi cuenta de Google Docs y he visto que el gigante de Internet ya ha puesto en marcha esta opción. Por el momento se nos permite subir hasta 1024 megas, que no está mal ya que este tipo de servicios está destinado a subir arcihvos pequeños e importantes que utilizamos para el trabajo, clase, etc. De todos modos, no dudaría en que no dentro de mucho Google aumente este espacio.

Por otra parte, Google también nos permite convertir algunos documentos subidos, como hojas de Excel o archivos de Word, también de los correspondientes de OpenOffice, para poder editarlos en su servicio y continuar así el trabajo desde cualquier sitio sin depender de que en el ordenador estén instalados estos programas.

Poco más que añadir, y es que Google suele saber como acertar.

Viajar a Galicia por 300 euros, e incluso menos

Escrito por Fuste el 13 de Febrero del 2010

Más que viajar, tendría que haber puesto recorrer. Hace unos meses me encontraba por tierras gallegas y creo que va siendo hora de hablar sobre ello en este blog. Más que contar lo que hice o deje de hacer, voy a relatar el viaje como si de mi dependiera que tú, lector, te animaras a viajar a estas tierras tras haber leido esta entrada.

Desde hacía tiempo, Galicia me llamaba la atención y perfectamente es un sitio donde puedes repetir cuando quieras porque siempre hay cosas por ver y disfrutar. Supongo que es de esos pocos sitios que no tachas en tu lista de sitios por visitar, aunque lo hayas hecho.

Organicé, en su día, un viaje para mi y 5 personas más. Lo primero que hice fue intentar encontrar un vuelo barato. En el momento del viaje aun no estaba abierta la línea de Ryanair Alicante-Santiago de Compostela, así que la única posibilidad era buscar vuelos con Iberia, u otras compañías nacionales. ¿Qué hice? Pues como lo tenía en mente desde Enero para hacerlo por la fecha de Semana Santa, y la semana siguiente que en Murcia son vacaciones, fui a la web de Iberia y me suscribí a su lector de feeds de la ruta hacia Santiago de Compostela. De esta forma en cada cambio de precio y cada actualización era informado puntualmente y en el momento que los billetes tuvieran un buen precio podría informar a mis compañeros. Finalmente pude obtener los billetes a 60 euros (si bien es cierto, que debido a la gandulería de no ir al banco a ingresar el dinero de algunos de mis acompañantes pues tuvimos que comprarlos unos días después a un precio de 84 euros). Bien, ya tenía lo más importante.

El siguiente paso era alquilar un coche, en nuestro caso monovolumen de 6 plazas o una furgoneta. Es recomendable ir a Galicia, al menos una vez, disponiendo de un coche para hacer turismo por carretera y poder disfrutar de los paisajes a los que, al menos en el sur, no estamos acostumbrados, y poder parar donde te plaza a echar fotos o simplemente meter los pies en la orilla de cualquier playa o riachuelo. Por no hablar de que a sitios como Finisterre es dificil llegar sin un vehículo.

Para ese menester, decidimos alquilar un coche y elegimos a la empresa Record Car (981 25 62 00). Sólo nos costó 231€ tener una furgoneta de 9 plazas durante 3 días y una mañana. Eso sí, te retienen en la tarjeta de crédito que uses un depósito de 300€ por si rompes el vehículo, aunque ese dinero te lo devuelven si no pasa nada, que sería lo normal.

Aclarado el tema del avión y el coche, me puse a idear una ruta que permitiera ver lo máximo posible y lugares más emblemáticos sin morir en el intento y dejando sitio para el descanso.

El primer día, martes 14 de abril, fue el que usamos para viajar hasta Santiago, y, además, llegamos a las once de la noche. El plan era dormir esa noche en la capital, lógico. Para ello decidí que la pensiónLa Tita” fuera nuestro campo base. Si no te importa no tener “pijerías” en la habitación este es tu sitio, y si vas de viaje para quedarte viendo la televisión entonces olvidate. Esta pensión es humilde pero muy recomendable. Su precio es de 30€ la noche por persona, así que si vas con un acompañante pues pagarás la mitad, 15€. Bien, no es un lujo de sitio y los cuartos de baño son compartidos (1 por cada 3 habitaciones) pero no es que esté precisamente a rebosar de gente y está todo bastante limpio. Claro, es inevitable esa sensación de “cutrería”, pero no es un problema. Además, se encuentra en pleno centro de Santiago, a sólo un par de minutos de la Catedral, en pleno casco viejo.

pensión la tita santiago compostela

galicia

Ya en el segundo día, miércoles 15 de abril, recogimos el vehículo en el sitio acordado, estación de trenes, y tomamos rumbo a la provincia de Lugo. El destino final de esa mañana era llegar a la Playa de las Catedrales, y así lo hicimos. Atrevasando la provincia de Lugo nos plantamos en unos de los puntos más al norte de la península. Tras disfrutar de las increibles vistas y de bañarnos, hasta las rodillas, en el Atlántico, decidimos llenar nuestros estómagos y así reponer fuerzas.

galicia

galicia

Tras la comida y un café caliente cogimos rumbo hacia Lugo, la ciudad romana nos esperaba. No sin antes de tomar una carretera bastante estrecha acompañada de una fuerte tormenta que no duró mucho, aunque los paisajes bien lo merecieron. ¿Qué sería viajar a Galicia sin esos momentos de lluvia? Recién llegados a nuestro nuevo destino nos dirigimos al hostal “San Roque”, el cual parecía un pequeño hotel y no un hostal, todo sea dicho. Limpio, un baño por habitación, habitaciones con televisión, amplias, buenas camas, a treinta segundos de la muralla… y todo por poco más de 17,5 euros por persona (35 la habitación doble). Por si hay algún interesado entre mis lectores daré las referencias: Plaza Comandante Manso, 11, 27002 (Lugo). Teléfono: 982 22 27 00. Por cierto, ¡el precio incluye desayuno!.

lugo

Bien, pues ya instalados nos echamos a las calles y buscamos la muralla para recorrerla. No puede uno ir aquí y no andar sobre este monumento patrimonio de la humanidad, además de ofrecer vistas desde todos los puntos del casco viejo. Paseando por sus calles se nos echó la tarde-noche encima y fuimos a lo verdaderamente interesante: a los bares de tapas. En la calle “Rua Nova” (no sé yo si poner calle seguido de Rua estará del todo bien) y alrededores se nos abría un mundo lleno de posibilidades: Ave Cesar, Tirabeque, Casa del Agua, la taberna de Daniel, Mesón A Rua, etc. La verdad es que facilmente se puede desgustar todo tipo de comida típica con una buena Estrella de Galicia.

lugo

Ya por la noche, no nos podíamos ir a dormir sin empinar un poco el codo, así que terminamos en un sitio, con bastante buen ambiente llamado “Jazz & Beer”. Finalmente, con la brisa lucense, marchamos a dormir hasta el siguiente día. El día del fin del mundo.

galicia

Parecía que el tercer día, jueves 16 de Abril se avecinaba con lluvias pero fue salir de Lugo y poder disfrutar del sol durante todo el viaje. El destino principal no era otro que Finisterre. Atravesando de Oeste a Este Galicia podiamos disfrutar de los paisajes y pequeños pueblos por los que íbamos pasando. Finisterre es uno de esos lugares que creo que hay que ir una vez en la vida. No es que sea ni mucho menos el lugar más bonito de esta comunidad, pero sí que tiene un valor bastante simbólico por toda la historia que conlleva y simplemente por el hecho de decir “yo estuve en el fin del mundo”. Los paisajes no están mal, pero no deja de ser un lugar bastante normal. Para el que quiera cosas más espectaculares, a nivel ambiental, le recomendaría cosas como las “Fragas del Eume” o los “Cañones del Sil“, aunque de más difícil acceso.

Para no gastar más dinero, y aprovechando la abundante comida que teniamos en nuestra querida furgoneta, decidimos comer allí mismo. La verdad es que pocas veces se puede comer uno un buen bocadillo disfrutando de esas vistas. Tras reponer fuerzas cogimos de nuevo la carretera y decidimos volver tranquilamente a Santiago de Compostela. Como no teniamos prisa, no dudamos en parar en los pueblos que encontrábamos y que nos parecían interesantes. como Muxía o Camariñas, o bajar a alguna pequeña cala a remojarnos las piernas en el Atlántico.

Ya por la noche decidimos tirar la casa por la ventana, pues al siguiente día no era necesario madrugar mucho. Llenamos bien nuestros estómagos, en la misma pensión, descansamos y salimos a ver lo que la noche de Santiago de Compostela nos podía ofrecer. Lo primero que hicimos, para entonar la noche, fue ir al “Tuto de Mora”, donde las cañas de 1/4 estaban a 1€. Además, también había buen vino a muy buen precio. Ya con el calentor de la noche salimos de aquel sitio y empezábamos a interactuar, a nuestra manera, con los gallegos y gallegas. Mientras tanto, también hicimos visitas a bares como el “Bar Orense” (buenos calibaches y calimochos), conocido también como el local de “Di Stefano”. Buscando ya un sitio de más ambiente y música visitamos “El Retablo”, cuya música es lo que tradicionalmente se pone que es más actual y se escucha en las emisoras. Preguntando por los alrededores, pues ya apatecía algo más de rock como dios manda, unos amables “perroflautas” nos dijeron que podíamos pasarnos por el “Albaroque”, un lugar de muy buen ambiente unido a una música bastante buena. A eso de las 5, pasadas, de la noche dimos por terminado el largo día y volvimos a la pensión.

galicia

Tranquilamente y sin sobresaltos, a las 12 estábamos ya todos duchados y en la calle. La mañana del cuarto día, Viernes 17 de Abril, sería bastante relajada y dedicada a ver la catedral de Santiago con la luz del día, pasear por sus alrededores, pasarse por la Universidad, etc. Tras esto, decidimos comer en un bar, de los muchos que había, en Rua do Franco, la típica calle en la que cada dos pasos hay un establecimiento (la famosa ruta del Dakar).

El plan para la tarde era visitar la provincia de Pontevedra. Nos pasamos por su capital y pueblos como Combarro, Sanxenxo, Combados y otros lugares como la Toja. También conocimos la historia de las flores de los acantilados, visitamos un pazo, probamos buenos quesos y buen vino. Una tarde relajada, y tranquila, disfrutando del mar el con buen tiempo.

pontevedra

pontevedra

Ya por la tarde-noche, de vuelta a Santiago, decidimos cenar como dios manda. Además, iba a ser nuestra última noche allí. Nos dirigimos a un sitio, en la famosa “Rua do Franco” que ya he citado antes, de nombre “O Bodegon de Xulio” (Rua do Franco, 24. Teléfono: 981584638). Por unos 10€ por cabeza pudimos comer: pimientos de Padrón (unos pican y otros no), zorza, chorizo gallego, varios tipos de quesos, empanada gallega, etc (además de incluir la bebida, cerveza Estrella de Galicia). Al final, tras el postre, nos hicieron allí mismo una Queimada.

zapatones

queimada

Tras esta desgustación de tanto producto gallego, y encontrarnos con el Zapatones, seguimos con las mismas y fuimos a por otro famoso: el Licor café. Un lugar muy famoso allí para comprarlo es en un local llamado “Mosquito”, pero no tuvimos la fortuna de encontrarlo abierto. Así que finalmente lo adquirimos en un bar cercano a este sitio. Pues lo siguiente ya os lo imaginais… con el licor café en mano y mañana sería otro día.

galicia

El quinto, y último día (Sábado 18 de Abril), estaba reservado para ir a La Coruña. Habíamos pactado con la empresa de la furgoneta en devolverla allí, ya que mi plan era “deshacernos” de ella en esta ciudad y volver por la tarde en tren a Santiago (y así nos ahorrábamos un día en la que sólo iba a a estar aparcada). Poco que contar de esta jornada, pues la dedicamos a pasear por Coruña: paseo de riazor, ver el estadio del Deportivo, la Rosa de los Vientos, torre de Hércules, etc.

la coruña

La comida fue de lo mejor, pues por sólo 7€, en un bar que era una especie de subterráneo, de nombre “Bar América“, nos pusimos las botas, como se suele decir. El local estaba regentada por un matrimonio mayor, bastante tradicional. Empezaron a sacar sopa, caldo gallego, carne, patatas caseras, cerveza, vino… era un no parar, en serio. No podiamos con nuestros cuerpos. En el precio se incluía también el postre y el café o té. Una maravilla. Por cierto, el sitio este está enfrente de la estación de trenes de la Renfe. Esper volver allí algún día.

Finalmente partimos hacia Santiago, para estar allí la última noche. Teníamos que levantarnos a las 4 para ir al aeropuerto, pues el vuelo salía a las 7. Ya que era sábado y se jugaba la Liga, decidimos ir al bar “A Liga“, un sitio muy acogedor todo decorado con bufandas de equipos en el que fuimos a las 20.00 horas para ver el FC Barcelona y el R. Madrid, de forma seguida. Por 10€ cenamos de maravilla, de más incluso. Por 2,80€ ponían unas hamburguesas como dios manda. Las cervezas iban y venían. Como siempre, era un bar de suelo de madera y paredes de piedra, en el cual en una de ellas había colgada una camiseta de Guardiola firmada, de sus tiempos en el “Dream Team” (esto lo digo a modo de anécdota, por si algún culé lo visita). Los buenos bares son estos, los de piedra y madera, no me digais que no.

A las 4.30 de esa noche teníamos que estar llamando a un par de Taxis para ir al aeropuerto y dejar Galicia. Yo era consciente de ello y pensé… “para qué desperdiciar una noche durmiendo desde temprano”. Así que convencí a un amigo y fuimos a tomar algo a la “Casa de las Crechas“, pues me habían hablado muy bien de ese sitio, y no decepcionó. Muy acogedor. Finalmente, a eso de las 2, fuimos a la pensión a echar una cabezadilla.

santiago de compostela

Hasta aquí puedo contar, pues el 19 de Abril del 2009 se acababa este gran viaje. Esperemos volver alguna vez más, varias veces la verdad. Por cierto, eso de la morriña… es verdad.