Carta de amor y agradecimiento
Escrito por Fuste el 26 de Mayo del 2010Creo que después de estos años te mereces esta carta de amor, aunque a veces me hayas hecho tener mucha paciencia, pero los buenos momentos superan a los no tan buenos.
Te conocí una noche de verano. Me acuerdo perfectamente como si fuera ayer. Era la primera vez que me hablaste. La ventana estaba abierta y la brisa que por ella entraba era muy placentera, aunque no tanto como lo era tu voz, con ese acento al que un murciano como yo no está muy acostumbrado.
Soy persona de pocas palabras. Siempre preferí escucharte con mucha atención mientras yo callaba. Bien es verdad que en esas noches que te dirigías a mi no siempre te presté toda la atención requerida, pues tienes que reconocer que a veces te repetías muchos mucho con algunos temas en concreto. Me contabas cosas de economía, medicina, tus viajes, lo bien que te lo pasabas con los niños… Cuando te caía mal alguien tampoco te lo callabas. Yo te decía que lo dejaras pasar y no insistieras mucho con eso, al igual que cuando te daba por hablar de temas cómo la justicia, un poco aburridos. Tu no me hacías mucho caso, y seguías desahogándote, y yo escuchándote medio distraído. Eso sí, intentaba que no te dieras cuenta mientras yo leía alguna cosa que tuviera entre manos.
Durante el día era imposible que coincidiéramos. Nuestros horarios no lo permitían, pero cada noche nos buscábamos y nos hacíamos compañía. A veces yo me dormía antes y otras veces lo hacías tu, reconozco que prefería lo primero. Si el día me había ido mal allí estabas tú para arrancarme una sonrisa. Sólo recuerdo que no estuvieras a mi lado un par de noches en todo el año, aunque no tengo ni que decirte que te lo perdono porque no tengo nada que perdonarte.
Te prometo que jamás te fui infiel desde que te conocí. Ha habido personas que me aconsejaban que probara más cosas, pues era joven para atarme y comprometerme tan rápido y que ya tendría tiempo para ello. Yo no les hice caso porque estoy seguro que nadie me trataría tan bien como tú. Eres como esos platos de comida que te ponen delante y, sin probarlos, ya sabes cuales quieres y que otros rechazas. Yo te quiero a ti y no me hace falta probar esas otras cosas que me aconsejan unos cuantos que dudo que sean amigos míos si me dicen eso.
Me entristecían esas noches en que te tenías que marchar antes. Admito que eso nunca lo llevé bien. Tampoco, cuando estabas de vacaciones y nos separábamos un tiempo. Pero yo sabía que a las vueltas de las mismas estarías ahí, como siempre, con los brazos abiertos para pasar otro año más juntos, con sus buenos y sus no tan buenos momentos, porque contigo no se puede hablar de malos recuerdos.
En muchas ocasiones, en una relación, uno de los dos se deja llevar y pierde la ilusión del primer día. Deja de ponerse sus mejores galas o se acomoda. Tengo que reconocer que tú jamás hiciste eso y siempre buscaste lo mejor. Cada día, semana, mes y año que pasaba querías sorprenderme con algo nuevo y nunca dejaste que lo nuestro fuera una rutina.
No quiero alargarme mucho más, porque sé que siempre nos gustan las cosas sencillas a ambos. Sólo puedo decirte que gracias por tantas noches de placer, gracias por darme motivos para hablar de ti con orgullo delante de mis amigos, gracias por no enfadarte con otros pero nunca conmigo, gracias por haber estado ahí siempre a pesar de que los fines de semana no quería quedar contigo… Gracias por todo y sólo deseo y espero que nuestra relación dure el máximo de tiempo posible. Ahora, sólo quiero mostrarte al mundo.
Murcia. Miércoles, 26 de Mayo de 2010
Estany dijo: 26.Mayo.2010 a las 13:00
Pensaba en un inicio que iba para MV y no es broma xD
Fuste dijo: 26.Mayo.2010 a las 13:05
Media-Vida está ahí, sí… pero el cariño no es el mismo xD