Los renglones torcidos de Dios
Escrito por Fuste el 11 de Agosto del 2010A diferencia de los que dicen que en verano hay más tiempo para leer, no digo lo contrario, a mi no me sirve de mucho esta época porque el calor agobia a cualquiera y uno prefiere el frío de otras estaciones para echares la manta por encima y disfrutar de un buen libro. No obstante si he tenido tiempo de terminar algún ejemplar y comenzar otro. Os voy a hablar de Los renglones torcidos de Dios.
Me ha sorprendido gratamente este libro, pues cuando me lo recomendaron no sabía muy bien de que iba y lo compré a ciegas, aunque no guardo mucho cariño por el/la recomendador/a. La protagonista de esta historia es Alice Gould, una detective que debe ingresar de forma voluntaria en un psiquiátrico para resolver un misterioso caso que un cliente ha puesto en sus manos, ya que según las pistas el supuesto asesino se encuentra allí. Durante su estancia en este centro Alice dedicará los días a estudiar a los enfermos con el objetivo de llevar a buen puerto su misión. El verdadero problema comenzará cuando descubra que por un error de ingreso en el psiquiátrico, y confusiones entre el cliente y los médicos, no podrá salir del mismo y deberá demostrar quién es y por qué está allí.
Hasta aquí puedo leer. Recomiendo encarecidamente que no leáis la contraportada del libro, que no sé muy bien quien la escribió pero que en aquel momento parecía no pensar en las consecuencias de ello. Este es uno de esas obras que cuanto menos se sepan de ella mucho mejor, pues sus páginas están llenas de misterios y un sólo “spoiler” podría arruinaros la lectura.
Y hecha esta advertencia os contaré que “Los renglones torcidos de Dios” relata con bastante credibilidad la vida dentro de un psiquiátrico. Eso sí, hay que verlo en el contexto en el que fue escrita, en la época del franquismo. Estos centros han cambiado mucho desde entonces. Las descripciones de los enfermos y de sus comportamientos están bastante cuidadas y hechas con mucho detalle. Es más, tengo constancia de primera mano, por un amigo, que en la Universidad de Murcia suelen poner este libro como lectura obligatoria en una asignatura de enfermería. Y es que el autor, para escribir esta novela, decidió convivir directamente con los enfermos y estar ingresado durante casi veinte días junto a ellos para estudiar sus costumbres y comportamiento diario.
En resumen, “Los renglones torcidos de Dios” es un libro con el que podremos adentrarnos y conocer un poco más el mundo de la psiquiatría y los enfermos mentales, pues nunca está de mal saber un poco de todo y más en estos temas, a la par de la intensa trama que va ocurriendo durante toda la historia y que en ninguna parte de la misma dejará paso al aburrimiento. Si lo empezáis no podréis parar hasta ver como acaba todo. Os lo aseguro.
Campbell dijo: 11.Agosto.2010 a las 02:52
Buena reseña. Llevo tiempo queriendo leer este libro, quiza cuando llegue el frio… (soy de los que prefieren el otoño/iniverno con la lluvia fuera de casa y la manta por encima para leer xD)
Enlasnubess dijo: 14.Agosto.2010 a las 16:32
Coincido con tu opinión sobre el libro, especialmente la parte en la que no hay que leer la contraportada… anda que no he intentado veces convencer a gente lectora que conozco para que lean el libro, y al leer la contraportada lo dejan de lado D:
Al leer tu reseña me he acordado de que me “robaron” este libro recientemente… (visita de familiar lejano , coge le libro sin permiso durante mi horario escolar y se lo lleva “temporalmente”)
debería volver a comprarlo.
mimitica dijo: 24.Agosto.2010 a las 22:10
Hola, quiero hacer el comentario acerca del libro, porque lo he leído hace muchos años, se lo he encontrado a mi madre en su biblioteca y vaya, como es bastante religiosa creí que trataría de algo religioso, pero desde el inicio salí de la duda y me engancé con un libro realizado de manera óptima (el cómo y el porqué llegó a su biblioteca, eso nunca lo sabré). Fue un gusto haber caído en sus redes. Y el final… bueno, quisieras que fuera otra cosa, lo cual no implica que decepcione, son solo puntos de vista; pero para eso queda la imaginación, para inventarte un final a tu estilo, si se quiere hasta con un Woody Allen estrellando un vehiculo a muy alta velocidad. Magnífico relato, de verdad, lo recomiendo a todo mundo, con o sin contraportada. Alguien dijo por ahí en un blog: “No sé cómo explicar a qué género pertenece, así que solo leedlo”. Y es que es así, no lo puedes encasillar, es como una versión muy distinta de 2010: A Space Odissey, que te deja un tanto turbado sin poder explicarte a ciencia cierta porqué. ¡HE DICHO!