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El poder del Marketing y una gran idea

Escrito por Fuste el 1 de Septiembre del 2009

marketing starbucks

El poder del marketing y las grandes ideas hacen más de lo que pensamos en muchas ocasiones. No nos solemos parar a meditar sobre ello y, en general, solemos caer fácilmente entre las garras del gran pez cuya única intención es que dejemos dinero en su negocio. Pongamos, por ejemplo, tres casos reales que un día me contó un viejo, y pecoso, amigo. De estas historias que se cuentan en un pub por la noche, en pleno Agosto murciano, al calentor de una cerveza.

En cierta ciudad del centro de Europa, no muy grande, cuyo nombre no me acuerdo la verdad, un hombre tuvo la idea de abrir dos supermercados. Ambos tenían los mismos productos pero se diferenciaban en tres cosas: los productos, por petición del dueño, estaban etiquetados de forma diferente para que dieran la sensación de que no eran de la misma marca, los nombres y estructura de los dos establecimientos eran distintos y cada uno de ellos se encontraba en una zona de la ciudad, la más humilde y la de mayor poder adquisitivo.

Como decía, se vendía lo mismo, pero lógicamente en el supermercado que estaba en la zona rica los precios eran mayores que en el de la zona más humilde. ¿Qué se le ocurrió a aquel empresario para ganar clientes? Pues pensó en hacer una campaña publicitaria enfrentando a sus dos establecimientos. Por un lado anunciaba el supermercado de la zona rica con argumentos como que tenía productos de mayor calidad que el de la zona humilde, y eso se paga. En el lado opuesto, sobre el establecimiento de la zona humilde, argumentaba y anunciaba que sus precios eran los de mejor y más competitivo precio.

De esta forma, los habitantes de esa pequeña ciudad discutían entre ellos sobre si ir a uno y al otro y caían en la trampa de comparar la calidad/precio de los productos, e iniciando debates sobre si uno era mejor que otro, como si de dos equipos de fútbol se trataran. El empresario había conseguido lo que quería, que la gente hablara de sus supermercados, y le daba igual que unos criticaran uno de ellos porque sabía que esos irian a comprar al otro que también era suyo.

Algo similar ocurre con la cadena de tiendas de MediaMarkt y Saturn. La gran mayoría de gente desconoce que estas dos cadenas pertenecen a los mismos dueños. La idea está clara ¿para qué hacer dos tiendas iguales pudiendo hacerlas diferentes? Llegamos a casa y en nuestro buzón tenemos dos folletos de propaganda de cada establecimiento. Los abrimos y leemos ambos, comparando las ofertas y discutiendo con la persona más cercana sobre los productos de uno u otro. De nuevo caemos en lo que ese pez gordo estaba buscando. Da igual donde finalmente optemos por comprar, el dinero gastado va a ir a las mismas manos lo hagamos en un sitio o en el otro, y encima de todo se crea ese ambiente “rival” entre los seguidores de una tienda y los de la “competencia”, que beneficia al dueño de las mismas.

Finalmente no podemos irnos sin hablar de la compañía más grande de café en el mundo: Starbucks. Estos establecimientos se hicieron famosos en Europa a raiz de su llegada a Londres, donde en poco tiempo la capital inglesa superó en número de tiendas a las que había en Manhattan. Recordemos que Starbucks se fundó en Estados Unidos, concretamente en Seattle (1971). Una de sus principales políticas, sobre todo al principio, era situar cada establecimiento a las salidas de las estaciones de metro, en zonas turísticas y también en lugares muy transitados, sobre todo por donde se movían ejecutivos que siempre iban con demasiada prisa de un lado hacia otro.

Poco a poco la compañía fue creciendo y esta idea pasó a un segundo plano, aunque en las grandes capitales aun se lleva a cabo, pero por el contrario en ciudades más pequeñas no es posible. Hay un dato muy curioso, y es que desde la década de los 90, Starbucks ha abierto una nueva cafetería en el mundo por cada día laborable que ha habido. Impresiona bastante el ritmo de crecimiento.

Todos somos nacionalistas de nuestra habitación

Escrito por Fuste el 25 de Mayo del 2009

habitacion

Hace unos días iba andando por la calle mientras escuchaba música y todo a mi paso parecía no existir. Fue en ese momento, con la mirada medio perdida al horizonte, cuando me puse a divagar sobre el nacionalismo y el independentismo para llegar a la conclusión final, que paso a escribir aquí. Antes sólo pediré un favor: No confundamos nacionalistas con independentistas.

Esta idea ya la tenía desde hace algún tiempo, pero sobre todo más en los últimos meses en los que parece que se ha puesto de moda este tema en nuestro país. Resulta que muchos se quejan constantemente del nacionalismo que ejercen catalanes y vascos, y en menor proporción los gallegos. Por naturaleza, el ser humano es egoísta. Todos preferimos que si tiene que ocurrir una desgracia ésta le pase a una familia que sea de Suecia, por ejemplo, antes que a la nuestra. En las decisiones que se toman en una reunión de nuestro edificio, intentamos barrer para casa y elegir la mejor opción respecto a nuestra vivienda. Así podría poner mil ejemplos más con cosas cotidianas del día a día.

Todo eso dicho anteriormente podría ser llevado al país. La suerte que tienen algunas comunidades es que tienen partidos nacionalistas fuertes y que son los que barren para casa. Cualquiera de nosotros, o casi todos, votaríamos a un partido nacionalista si éste estuviera bien posicionado dentro de la comunidad donde vivimos. ¿Por qué? Pues porque sabemos que un partido de esta característica siempre va a intentar traer más mejoras que un partido generalista, que también miraría por no fastidiar a la comunidad de al lado, el vecino, si son ellos mismos los que la gobiernan. Más bien por no perjudicarse dentro del propio partido y perder votos.

¿Acaso no es eso lo que ya hacemos a nivel de España? ¿No preferimos que aquí se tenga lo mejor sin preocuparnos de si eso afecta o no al resto de la Unión Europea? Por no hablar de si eso afecta o no a países africanos, ahí ya ni os cuento. Todas esas personas que reniegan constantemente de catalanes y vascos son los primeros que pasan por encima de lo que sea porque su país sea el líder absoluto.

Así es, yo primero miraré por el país donde vivo antes que por el continente, antes tendré en cuenta comunidad, ésta estará por detrás de la ciudad, mi ciudad quedará relevada a un segundo plano ante mi barrio, dentro de mi barrio miraré por mi calle y el colegio donde vayan mis hijos, mi casa antes que la del vecino y querré que mi habitación esté mejor acondicionada que la de mi propio hermano.

Usen protector solar

Escrito por Fuste el 29 de Abril del 2009

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar. Los científicos han comprobado a largo plazo los beneficios del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.

He aquí mis consejos: Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora mismo cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocupate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por su mente, de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera. Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime como). Guarda tus cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres en la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila. Aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.

Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes convervar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes. Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tu también te envejecerás y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85. Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los conejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado del fondo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso… en lo del protector solar.

El 1 de Junio de 1997, Mary Theresa Schmich, columnista del Chicago Tribune, escribió en ese mismo periódico una columna titulada “Advice, like youth, probably just wasted on the young“. Más tarde llegó una agencia de publicidad brasileña y realizó un vídeo, el cual ha hecho más famoso este discurso, empleando sus palabras. Este sonido, el del vídeo, es el que emplea la Universidad de Zagreb, en concreto la Facultad de Ingenieria Electrónica y Computación, para celebrar cada año la ceremonía de graduación de los estudiantes. No acaban aquí las curiosidades sobre estas palabras de Schmich, os propongo que os visitéis este enlace de la Wikipedia para saciar vuestra curiosidad o simplemente saber más del tema, aunque, sinceramente, mejor quedarse con la esencia de todo esto y dejarse de “salseo”.

La Teoría de las Pipas

Escrito por Fuste el 20 de Noviembre del 2008

No he tenido más remedio que añadir una nueva categoría a este pequeño blog, porque de vez en cuando no encuentro nada interesante por el mundo sobre lo que escribir y me apetece contar lo primero que se me pase por mi cabeza. Por cierto, a esa categoría le he puesto de nombre “Sinfuste” y la defino como: “gilipolleces que rondan por mi cabeza“, así que no le hagáis mucho caso.

En fin, es que estaba pensando esta noche, porque a mi me gusta escribir a estas horas, siempre que al día siguiente me pueda permitir el lujo de levantarme sobre las diez de la mañana, que eso pasa unos dos días entre semana, que ahora surgen parejas y se rompen parejas desde la nada. Ya había rondado este tema hace un tiempo, cuando un amigo cortó con su novia con la que estuvo saliendo 6 años y en un mes y poco más consiguió echarse otra. De todos estos pensamientos surgió mi teoría, la “Teoría de las Pipas“.

Yo no soy ningún casanova, dios me libre, pero sí que tengo una teoría clara, aunque no siempre tiene porque cumplirse. Normalmente un chico entra a un local por la noche, sube la mirada lentamente y hace un rastreo de las chicas que le puedan interesar. Una vez localizado su objetivo, se acerca a él y le pregunta: “oye perdona ¿tienes fuego?”. La verdad es que conozco poca gente que pueda sacar una conversación en condiciones con sólo hacer esa pregunta, porque enlazar con un tema que no sea el color del mechero es un caso de estudio, aunque bueno, como no fumo, no me pararé ahora en esas cuestiones. Pero volvamos a lo nuestro y dejemos el mechero a un lado. Como decía, de ese simple encuentro puede perfectamente surgir una relación, porque al principio todo es maravilloso: mariposas en el estómago, sonrisitas por aquí, sonrisitas por allá y es fácil llevar la situación. Ahora, la cosa cambia cuando vas descubriendo que esa persona tiene pocas cosas en común contigo, y ahí es donde voy a relatar mi teoría, aunque muchos no estarán de acuerdo con esto:

Cuando se comienza una relación, cualquier plan es bueno y no es monótono. Desde ir al parque a echar alpiste a las palomas hasta comer pipas en un banco. Y es que comer pipas en un banco es un gran plan para una tarde de sol. La parejita feliz en su banco, hablando, contándose cosas, riendo… mientras pelan y comen sus pipas. Todo es felicidad, la pareja lleva poco tiempo junta y no hay nada como estar juntos sin hacer nada más que eso, estar juntos.
Poco a poco hay que ir haciendo más cosas, nuevos planes e intentar no caer en la temida rutina. Surgen los primeros conflictos: “es que yo quiero ir a la concentración de Tuning del sábado por la noche”… “¡no!, el sábado por la noche ponen la última película de Woody Allen y vamos al cine”. En el principio de los principios, la enamorada pareja se pondrá de acuerdo para compartir los planes e ir primero a un sitio y luego a otro. Pasa el tiempo y se disponen a ir de viaje, pongamos por ejemplo a Londres. Ya me lo veo, el plan de uno es: “dios Londres, allí que nos vamos todos los días de fiesta y por el día a dormir, la noche tiene que ser brutal… ¿Quién quiere tragarse la mierda esa del museo británico?”, mientras por otro lado “ya tengo pensado todo lo que vamos a hacer: mira nos levantamos temprano y vamos a ver Hyde Park, después vamos a…”

Surgen los primeros roces, ya ha pasado un tiempo en la relación y las mariposillas y la pasión, logicamente, no es la misma. Es ahí cuando entra el factor de tener cosas en común, más o menos pensamientos parecidos. Volvamos a nuestro banco pues, el de las pipas. Nos sentamos con nuestra pareja y nos disponemos a pasar una tarde como hace ya un tiempo atrás, conversando y comiendo pipas a la par. Efectivamente, ya los dos se conocen, no hay mucho que preguntarse de ellos y han descubierto que no tienen mucho en común. Operación Triunfo no se emite y tampoco Gran Hermano, no hay de que hablar, aunque siempre se puede cotillear de otras relaciones y marujear.

En fin… no surge esa conversación al son de las pipas, esa chispa, esos temas improvisados y no buscados. Esta es mi teoría: Si el comer pipas sigue siendo un gran plan para una tarde de sábado soleado, bienvenido/a a mi vida.

Gracias Ryanair

Escrito por Fuste el 31 de Octubre del 2008

Hace unos años parecía impensable que un joven estudiante pudiera permitirse un viaje, y si lo hacía era bajo unas condiciones bastante pesadas, como ir en autobús o tren, no muy lejos y ahorrar durante un buen tiempo. Por algún motivo, hay empresas y marcas a las que se les tiene “cariño”. Normalmente esto sucede porque son como el David que viene a vencer a Goliath. Así pasó en su día con ONO, Google, ahora está pasando con Apple, Mozilla, etc. Yo quiero introducir en este salón anti-goliath a la compañía de vuelos Ryanair.

Hace unos 2 años tuve que viajar a Bilbao en avión. La fiesta me salió por 135€, ida y vuelta, con Iberia. Este pasado mes de febrero me desplazé desde Madrid a Alicante, con la misma compañía, por un coste de 80€, pues era el único método de llegar a Murcia el día deseado. Sin embargo, el año pasado, por sólo 50€ viajé y volví de Londres gracias a Ryanair. Y es que si hay alguna compañía que permite a los jóvenes conocer el mundo es la que lleva en sus aviones el logotipo del arpa. Ellos me dieron la oportunidad de pasear por Trafalgar Square, Picadilly Circus… oportunidad que con otras no hubiera podido tener.

Ahora encima, va esta gente y se saca de la manga nuevas rutas a nivel nacional, puesto que en lo que es el panorama Europeo está bastante bien cubierto la verdad. Sin ir más lejos, y en el plano que me interesa a mi, abren la nueva ruta Alicante-Madrid, con lo que se me abre un abanico de oportunidades importántisimo. Se abren puertas de acudir a conciertos ahorrándome mucho dinero. Por poner un ejemplo, si quisiera ir a día de hoy al concierto de Oasis del próximo 12 de Febrero en la capital de España, podría viajar comodamente en avión por sólo 23 euros ida y vuelta ¿No es eso una delicia? Por no hablar de la cantidad de puentes aereos que se pueden hacer una vez estés en Barajas. Vamos, que nos han abierto, a los murcianos (supongo que a los alicantinos también) las puertas del cielo, y espero que vaya a más.

Los asientos de sus aviones no serán los más comodos del mundo, no hay mucho espacio para mover las piernas, te cobrarán hasta por un vaso de agua y por pasarte de los 10kg de equipaje, no hay asientos numerados, es imposible contactar con ellos por teléfono, no se puede cancelar un billete una vez comprado…

Gracias Ryanair.